El Burlesque es un género relativamente antiguo que surgió en los Estados Unidos a finales del siglo XIX y que se asociaba a espectáculos en vivo donde se combinaba el erotismo con la comedia.

En su origen fue un género que se inspiró en el Vaudeville y en otros tipos de comedias y musicales, como el cabaret. Sus guiones, basados en cualquier cosa, desde clásicos de la literatura hasta acontecimientos del día a día, pasaban por el filtro de la comedia y se aderezaban con el picante de las mujeres ligeras de ropa con el objetivo de entretener a las clases medias y bajas.

Aunque hoy en día el striptease viene a la mente de muchas personas cuando se habla de Burlesque, en sus orígenes nunca formó parte de él, y no fue hasta los años 20 cuando se incluyó como parte de su espectáculo. Al igual que tantos otros grandes inventos de la humanidad, surgió de un modo accidental. Tenemos que remontarnos al año 1928, cuando la bailarina Hinda Wassau actuaba junto al resto de sus compañeras en el Teatro del Congreso de Chicago. Tras la primera parte de la actuación Hinda disponía de tan solo 30 segundos para cambiarse de atuendo y pasar al siguiente acto, en el cual ella era la bailarina principal, pero con tal mala suerte que, al ir a quitarse su vestido interior, la cremallera se quedó atascada. Todos los intentos por intentar moverla fueron inútiles, y viendo que carecía de tiempo decidió dejarla tal cual y ponerse su vestido de escena lo mejor que pudo.

Como era de esperar, a medida que iba bailando su vestido se iba cayendo. Ésto no solo no disgustó al público, sino que por el contrario hizo que a cada pequeño desplazamiento del vestido los asistentes aplaudieran enfervorizados. Hinda, actuando de un modo muy inteligente, supo esperar hasta el final de la actuación para deshacerse completamente de sus ropas.

Visto el éxito que supuso esta forma primitiva de striptease entre la audiencia, no tardó en añadirse como un elemento más al Burlesque, convirtiéndose en una de las mayores atracciones (por no decir la mayor) de estos shows.

Actualmente, ha habido una evolución con respecto al burlesque original y existe lo que se conoce como “Neo Burlesque”, que a su vez se podría diferenciar en dos versiones: una más clásica con lentas y sensuales coreografías, lencería fina y una fuerte estética retro tomada de los años 20, 30 y 40 cuya principal representante fue Bettie Page, y que actualmente queda reflejada en Dita Von Teese.; y una versión más dinámica y original que mezcla el humor y la sensualidad, inspirada en la corriente new burlesque americana nacida a mediados de los 90, representada por artistas como Mimi Le Meaux, y que pone en escena a jóvenes de toda condición (altas, bajitas, rellenitas, tatuadas, etc.).

La magia del Burlesque es que nos permite que todas las mujeres sin importar edad, complexión o conocimientos de baile puedan sacar provecho y divertirse con esta disciplina, aprendiendo así a valorar y a exteriorizar su parte más femenina, sensual y divertida.